"Aunque el paño es óptimo, en los últimos años las empresas del sector afrontamos serias dificultades. No podemos invertir, no podemos innovar. Y a todo ésto llega el online, que en el caso de las máquinas de azar no plantea límites de precio, ni de premio... Y hablan de tótems en la calle con oferta de juego online. La pregunta que surge a continuación es ¿cuándo podremos equiparar presencial y online?", sentenció Gallardo.
Focalizando su preocupación en la esfera más elemental de las características técnicas recordó que "todavía hay siete comunidades autónomas que no incorporan la propuesta técnica de las máquinas B que pedía el sector". Para Gallardo la industria tiene grandes amenazas. "Nuestra industria sigue peleando, mientras nos siguen identificando como los patitos feo".