El funcionario señaló que estos centros dejan graves daños sociales, como la adicción a los juegos de azar o ludopatía, además de afectaciones económicas y sociales.
Sin embargo, el funcionario mencionó que la ley es clara y sólo permite una recaudación del 6 por ciento del importe total de los premios que otorgan.
Insistió en que algunas actividades generan ganancias, pero también adicción entre los usuarios, por lo que se requiere implementar acciones de compensaciones ante el impacto social negativo que se puede producir.