Hace unos cinco años, las timbas de poker se pusieron muy de moda y muchos jóvenes se habituaron a quedar para jugar a las cartas. A raíz de esa rutina, se trasladó el comportamiento a Internet, donde ha logrado que cuatro de cada cinco euros que se ponen sobre el tapete sean vía online.
Afirma la DGOJ, que en el último trimestre del 2013 eran 1,4 millones de jugadores online registrados en España en alguna casa de poker online. "El perfil del jugador es, a grandes rasgos, el de un varón relativamente joven, que valora la rapidez del sistema de juego y que se siente cómodo en un entorno online", señala el psicólogo aragonés Carlos Cañada.