Edición Latinoamérica
23 de Julio de 2019

Unos 8 millones de dólares

Puerto Rico pierde dinero por no renovar licencias de las slots

(Puerto Rico).- El Departamento de Hacienda dejó de recaudar 8 millones de dólares entre 2010 y 2013 al no renovarse las licencias de miles de máquinas de entretenimiento que permanecían activas en todo el país, reveló un informe de auditoría de la Oficina del Contralor de Puerto Rico (OCPR).

L

a OCPR encontró que había 3.593 máquinas de entretenimiento, también conocidas como tragamonedas, que aparecían como activas en la base de datos de las licencias de Rentas Internas al 31 de julio de 2013 sin que se hubiesen renovado desde 2010.

La auditoría examinó las operaciones del Negociado de Bebidas Alcohólicas y Licencias  entre julio de 2010 y diciembre de 2013.

El costo de renovación anual de las licencias de las máquinas de entretenimiento que se operan en miles de negocios como cantinas y restaurantes es de $2.250 por lo que la Oficina del Contralor estima que se pudo haber recaudado la suma de $8.084.250, partiendo del supuesto de que todos los operadores hubieran pagado la renovación.

La suma que se habría dejado de recaudar por concepto de estas renovaciones equivale al 42% del total de ingresos ($19,1 millones) que obtuvo Hacienda por la emisión y la renovación de 8,220 licencias de máquinas de entretenimiento durante los años fiscales del 2008-09 al 2009-10.

Por otra parte, la auditoría encontró deficiencias en la operación del Negociado para almacenar y disponer de las bebidas alcohólicas confiscadas a comerciantes por no tener sus licencias al día.

El Negociado no contaba con un registro o información relacionada con las inspecciones realizadas por los agentes a los negocios ni de la mercancía confiscada. Tampoco mantenía información sobre la disposición final de esta, ya sea mediante subasta o destrucción, según el informe.

En octubre y diciembre de 2013 se comprobó que la mercancía confiscada por los agentes en las oficinas de los distritos de Mayagüez, Aguadilla y Arecibo llevaba de cinco a ocho años almacenada en los cuartos de evidencia y no se había dispuesto de ella. Esto ocasionó que venciera la fecha de caducidad de las bebidas y que no se pudieran subastar para generar ingresos al Gobierno, sostiene el informe. No se ofreció un estimado de la pérdida.

La falta de controles en el almacenamiento y disposición de las bebidas, que en ocasiones no se guardaban en lugares seguros, “propicia el ambiente para que se cometan irregularidades y que las mismas no sean detectadas a tiempo para fijar responsabilidades”, según el informe de la OCPR.  

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me gusta
    %
    0 votos
  • No lo he pensado
    %
    0 votos
  • No me gusta
    %
    0 votos
Deje un comentario
Suscripción al Newsletter
Suscríbete para recibir las últimas novedades
Ingrese una cuenta de email válida
Complete el captcha
Muchas gracias por haberte registrado a nuestro newsletter.
Seguinos en Facebook