¿Se consultó a Conajzar sobre la posibilidad de imponer el ISC a los juegos legales?
Debo mencionar que en el seno de la comisión no hubo ningún pedido de análisis acerca del proyecto de afectación del ISC a los juegos de azar. Sin embargo, los miembros del órgano colegiado realizamos un debate interno acerca de las implicancias de la aplicación de citado impuesto y justamente concluimos que se debe realizar un análisis profundo acerca de las consecuencias posibles de la implementación del tributo.
¿Se estimó el impacto que podría tener un nuevo impuesto en la industria legal?
Creemos que la aplicación del impuesto, sin el respectivo análisis, puede producir su inaplicabilidad en la práctica, pues tenemos que saber que lo soportará el apostador; es decir, por una apuesta de equis monto, el apostador deberá pagar esa cantidad, más un porcentaje de ISC que ya no formará parte de su apuesta. Esa situación puede generar el aumento de los juegos clandestinos y, en consecuencia, el negocio del juego en Paraguay podría resentirse, tanto para las arcas del Estado como para los concesionarios.
¿Existe la posibilidad real de que se incremente la ilegalidad a raíz de mayores presiones tributarias?
Lo que va a ocurrir es que el apostador va a pagar un monto mayor al valor real de su apuesta y ante esas circunstancias podrá visualizar que su dinero rinde más en el juego clandestino, y ello se puede evitar con un mejor análisis del proyecto. Esto con independencia al concepto de fondo del impuesto. Si el Estado finalmente decide gravar a los juegos con este impuesto, deberá además dotar a la Conajzar de herramientas necesarias para el fortalecimiento institucional y poder encarar en consecuencia una lucha frontal contra la clandestinidad.
¿Podría este nuevo tributo afectar la credibilidad del país ante futuras licitaciones, como la de loterías deportivas?
La aplicación a todos los juegos es lo que como comisión vemos muy poco práctica, y en el caso de las apuestas deportivas tendrían las mismas consecuencias. Es decir, la gente podría dejar de participar en las jugadas, pues su dinero va a tener menos valor que antes. En mi calidad de presidente de la Conajzar recibí en audiencia a representantes de varios concesionarios, quienes manifestaron su preocupación al respecto.