Betstar, fundada en 2007 por Alan Eskander, maneja un volumen anual de 300 millones de dólares australianos y cuenta con unos 40.000 usuarios registrados. Con esta venta, Ladbrokes se convierte en uno de los mayores operadores en el continente y competirá por el liderazgo del mercado con William Hill, quien también adquirió el año pasado a la entonces mayor casa de apuestas en Australia, Sportingbet, con bet 365 y Paddy Power.
"Australia representa una de los más vibrantes mercados regulados de apuestas deportivas en el mundo de hoy. El anuncio añade nuevos clientes a nuestra creciente presencia. Nos ofrece la oportunidad de mejorar nuestra cuota de mercado y llevar las innovadores habilidades de desarrollo de productos y comercialización mostrados por Ladbrokes.com.au a un público más amplio", indica Damian Cope de Ladbrokes.