Presidente de Jdigital y emprendedor digital con 20 años de experiencia en el desarrollo de empresas en Internet. Fundador de varios proyectos digitales, entre ellos Latinred, vendido a StarMedia Networks Inc. (NASDAQ: STRM), donde fue CTO y SVP de Producto. Director de Servicios del Portal de Wanadoo (Orange) en 2002 y entre 2005 y 2014 fue el director general de Betfair Ltd. (FTSE: BET.L) en Iberia. En enero de 2015, co-fundó la startup Glovo.
En efecto, la primera barrera que se encuentra una marca al entrar en un nuevo mercado es que nadie la conoce y carece de referencias que transmitan a los consumidores que esa marca es buena. Por ello, el primer paso debe dirigirse a ganar la confianza de los clientes potenciales. Ante lo desconocido, el primer sentimiento del ser humano suele ser de duda.
Sin embargo, cuando una cosa nueva la recomienda o va asociada a una persona que ya conocemos, todo cambia. La confianza es la base de toda relación y es algo que requiere tiempo y dedicación para construirse. Una forma para empezar a construir confianza en nuestra sociedad es a partir de recomendaciones de gente en la que ya confiamos. Los consejos y recomendaciones que nos da la gente que ya forma parte de nuestro círculo de confianza los concebimos y recibimos como algo bueno.
Por este motivo, la clave para la entrada de una nueva marca en un mercado es un buen Brand Ambassador. Él será el que de entrada te facilitará construir la confianza con los consumidores para que luego la puedas ir reforzando. Dentro de todas las palancas de comunicación y toda la estrategia de marketing, lo que marcará la diferencia para lograr un negocio rentable a largo plazo es el embajador o los embajadores de marca que se usen desde el inicio.
Para la elección de un embajador de marca no debe tenerse sólo en cuenta que sean famosos o conocidos por una gran mayoría, por delante de ello, está que ellos transmitan los valores que representan la marca. Los consumidores generarán en su mente una concepción de la marca en cuestión a partir del embajador que se escoja. Éste determinará la percepción que tienen los consumidores del producto.
Hoy en día el Brand Ambassador ha dejado de ser una simplemente su imagen, los medios online y las redes sociales han abierto un sinfín de opciones para generar contenido con ellos e interactuar con los consumidores. El Brand Ambassador ha pasado de ser una figura estática que aparecía en los anuncios a ser un interlocutor activo de la marca para relacionarse con los clientes. Las marcas pueden conversar con sus consumidores a través de ellos en Twitter u otras redes sociales. Imaginaros el poder de influencia que esto tiene.
Este poder de influencia es un paso más dentro del mundo de la comunicación y la evolución constante que se está viviendo en las formas en las que se interactúa con los clientes. Las infinitas opciones que nos brindan a día de hoy las redes sociales son una herramienta muy potente para optimizar la influencia del embajador de marca. Estos nuevos canales de comunicación directa con los usuarios serán útiles en la medida que el contenido que encuentren allí sea relevante para ellos.
A la hora de crear este contenido se debe respetar en todo momento la esencia y valores del embajador para no perder la credibilidad del mensaje. La marca, el embajador y el contenido que comparten deben ir alineados y representar unas mismas líneas ya que sino el círculo de confianza se rompe. Igual que antes hablábamos que el Brand Ambassador debe representar los valores de la marca y viceversa, los contenidos que estos comparten también deben ser acordes a su forma de ser ya que, de otra forma, se perderá la confianza tanto del embajador como de la marca.