Tras comprobar la falta de acuerdo sobre la instalación de los terminales en el sector y las críticas de las empresas de máquinas tragamonedas y bingos -sumidos en una profunda crisis- el PP y el PAR presentarán una enmienda para anular este punto que se incluía en el articulado de la ley.
En esa enmienda se da un plazo de un año para explorar todas las posibilidades y perfilar esta idea, que podría ponerse en marcha -de llegar a buen puerto las negociaciones entre las partes implicadas- el año próximo.