La empresa de juegos, que tiene un pasivo que ronda los 1.100 millones de euros, confirmó la información y añadió que Violy McCausland es una financiera que ya ha ayudado a la compañía en otras ocasiones.
Entre los clientes de la financiera se encuentran Coca-Cola, General Motors, Bacardi, Unilever, At&t, Calvin Klein, Playboy, McDonald's, Pepsi, Bristol Meyers y Prisa. Al grupo español de medios de comunicación le encontró un inversor que le aportó cerca de 300 millones en uno de los momentos más delicados de su reciente historia por su elevado endeudamiento. Después intentó lo mismo con Ahorro Corporación, pero no tuvo tanta suerte.
La ex directora general de JP Morgan no está sola, ya que Codere, pese a su difícil situación financiera, tiene también contrató al banco Perella Weinberg. Además, cuenta con el asesoramiento legal de Clifford Chande y Wachtell, dos de las firmas de abogados más elitistas y caras del mundo.
El 6 de febrero expira el plazo dado por los fondos Canyon y Blackstone para que Codere les devuelva los 127 millones de euros que le prestaron el verano pasado y cuyo vencimiento tenía como primera fecha de caducidad el pasado 15 de diciembre.
El primer objetivo es que los fondos den el visto bueno a un plan de reestructuración cuyos puntos principales son la concesión de una moratoria de cinco años para no pagar la deuda y que la familia sigua manteniendo al menos el 51 por ciento del capital (ahora controla el 70 por ciento). En ningún caso aceptarían que Canyon y Blackstone se queden con el grupo, pese a que, junto con los bonistas, podrían ejecutar las garantías de forma inmediata.