La policía considera que la explosión no fue casual, sin embargo no informó versiones sobre las causas del incidente.
El funcionamiento de casinos está prohibido en la mayor parte de China. El trabajo de clubes de juegos clandestinos, como regla, está controlado por el crimen organizado.
Los bandidos locales suelen emplear artefactos explosivos de fabricación casera para ajustar cuentas con la competencia.