Durante el proceso para obtener las aprobaciones regulatorias necesarias, acordó ciertas condiciones impuestas por la Comisión Europea. En agosto del año pasado, la Comisión autorizó la operación con la condición de que la empresa "establezca las soluciones" en relación con dos líneas de producto: la venta de activos de la línea de recicladores de billetes B2B y la concesión de licencias en Europa para la línea de recicladores de monedas Currenza C2.
En relación con éstos, las dos compañías llegaron a un acuerdo para revisar el precio de compra en aproximadamente 804 millones de dólares.