Cuando Tokio fue elegida como sede de los Juego Olímpicos de 2020 se supo que muchas cosas iban a cambiar. Los presidentes, directores generales y miembros de las empresas más potentes del sector de los casinos se frotaron las manos. Ahora, con el apoyo de parte de la política nipona, es muy posible que tras varios intentos fallidos consigan legalizar los casinos.
Después de la aprobación de las apuestas en carreras, éste es el siguiente paso en la legalización. Las Vegas Sands, MGM, Caesars y otros grandes ya comunicaron su satisfacción.