La ventaja de poder comprar un décimo sin tener que moverte de casa es indiscutible, pero hay que seguir unas pautas para no caer en estafa. Buscar páginas web seguras observando si en la dirección hay una `s´, o si tiene un candado cerrado a pie de página, son trucos para averiguar la seguridad de la web, según indicó el presidente de FUCI, Gustavo Samayoa.
Samayoa recomienda que “hay que huir de sitios web de dudosa apariencia, además de sospechar si detectas que la única identificación es un móvil, si ves errores ortográficos y gramaticales o precios anormalmente bajos”.
Antes de comprar, hay que leer bien las condiciones de pago e informarse del sistema de entrega, leer el apartado de seguridad de cada página para conocer sus garantías, desconfiar de las empresas que no tienen dirección física, evitar compras online en ordenadores públicos y mantener actualizado el antivirus de la computadora.
Lo mejor a la hora de comprar el décimo electrónico es utilizar una contraseña segura y utilizar siempre la misma tarjeta para comprar en Internet. Hay que guardar todos los emails de confirmación y las capturas de pantalla de la compra, ya que en caso de que nuestro décimo sea premiado lo único que demuestra que se ha ganado el premio es que tengamos el décimo o el resguardo por terminal.
Si el décimo es compartido con otras personas, lo más recomendable es fotocopiar éste y dejar constancia de la cantidad que aporta cada uno incluyendo los datos personales y firma en cada una de las copias de los décimos.