Asimismo, la Memoria Anual que elabora la Dirección General de Ordenación del Juego revela que, en el conjunto del año pasado, Loterías y Apuestas del Estado situó sus ventas totales en 9.253 millones de euros, un 4,8% menos que en 2011.
Hasta el 25 de agosto las ventas se situaron en 4.347,3 millones de euros frente a los 4.791,5 millones del mismo período de 2012, lo que representa una reducción de 444,27 millones.
El Gobierno creó un gravamen del 20% para los premios con una cuantía superior a los 2.500 euros. Según datos del Informe Mensual de Recaudación Tributaria, hasta junio el gravamen sobre premios de loterías había supuesto unos ingresos añadidos de 122 millones de euros. Para el conjunto del año, el Ejecutivo había estimado que se recaudarían 824 millones, lo que supone que en la primera mitad del ejercicio se ha conseguido sólo el 15% del total.
El consejero de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), Manuel Redal, explicó que aunque "el impuesto podría desincentivar a los jugadores", la evolución de la recaudación se ha de "achacar más al tema de la crisis". Redal señaló que "el consumo ha caído en general" y que el sector de lotería no ha quedado al margen, para agregar que el descenso en las ventas "se ha ido agravando a la vez que la crisis".
Por su parte, fuentes de la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Lotería (Anapal) coincidieron con los técnicos de Hacienda al asegurar que la menor cifra de ventas no se debe exclusivamente al impuesto, sino también a la reducción de la capacidad de gasto de las familias o a la bajada del sector del comercio. Asimismo, Anapal recordó que ya comunicaron al Gobierno su postura en contra del impuesto del 20% en los meses previos a su aprobación.