Un buque de unos 100 metros de largo arribó a la capital de la provincia de Misiones, para luego continuar su viaje rumbo a la ciudad de Puerto Iguazú, donde se instalará para funcionar como un hotel casino flotante. En las últimas horas, el barco cruzó la esclusa de Yacyretá y ayer ancló en el acceso sur de la costanera, a la altura de Villa Lanús, de la capital provincial.
Se trata de un buque que fue botado en 1962 y que prestó servicios en la ruta Buenos Aires - Colonia (Uruguay). Luego se convirtió en museo flotante y, por último, fue transformado en un hotel en un astillero de Buenos Aires.
La nave emprendió su viaje por el río Paraná desde Puerto Madero, en la ciudad de Buenos Aires, rumbo a la ciudad de las Cataratas del Iguazú, tirado por dos remolcadores, ya que carece de propulsión propia. Los dos remolcadores que lo trasladan son el "Cruz del Sur" y el "Angelita B".
En Puerto Iguazú, la embarcación será amarrada frente al predio de Selva Iriapú, un sector donde funcionan una docena de emprendimientos turísticos de categoría. El barco cuenta con ocho pisos, donde están distribuidas unas 52 habitaciones cinco estrellas, pileta, solarium y gimnasio, salones de eventos y teatro, además de cuatro salones para salas de juegos, con tragamonedas de última generación.
La llegada del barco a Misiones generó polémica, porque el sindicato de trabajadores marítimos reclama por puestos de trabajo. Al respecto, el presidente del Instituto Provincial de Loterías y Casinos (IPLyC), Eduardo Torres, aclaró que el hotel-casino flotante que se instalará en Iguazú no es un barco, porque "no tiene motor".
"Es una plataforma flotante. Por eso no entendemos cuál es la actividad marítima", indicó en referencia al reclamo gremial del sindicato de marítimos. De todas maneras, Torres señaló que "no corresponde al IPLyC la cuestión de los empleos en el barco".
"Nosotros sólo cobramos el canon correspondiente. Si hay antecedentes en jurisprudencia, no va a haber problemas, lo que pasa es que los puestos de trabajo van a estar dentro de ocho o nueve meses y si existía alguna posibilidad para trabajar tenían que hablar con los dueños", afirmó.
Además, Torres remarcó: "Es un hotel casino flotante, único en Latinoamérica, y no se va a poder mover. Se crearán unos 500 puestos de trabajo en un lugar como Iguazú donde se va concentrando mucha gente y esto es importante".