Tras su reunión con los miembros del Sindicato de Marítimos, Torres indicó: “Les explique que nosotros no teníamos nada que ver, pero que no se preocupen, que todo se va a hacer según la reglamentación”. Asimismo, señaló que les aclaró que de su parte no podía confirmar nada, ya que el hotel-casino no es de su propiedad ni una concesión del IPLyC. “Nosotros sólo cobramos el canon correspondiente”, agregó.
Torres aseguró que se comprometió a conseguir una entrevista con los propietarios del emprendimiento, para que puedan entablar un diálogo con el Sindicato. En ese sentido, advirtió que “si hay antecedentes en jurisprudencia, no va a haber problemas; lo que pasa es que los puestos de trabajo van a estar dentro de ocho o nueve meses, y si existía alguna posibilidad para trabajar, tenían que hablar con los dueños”.
Torres cuestionó que los representantes del gremio salieran a los medios a anunciar que realizarían una protesta cuando ya se les había dado una respuesta. Por otra parte, indicó que los convenios colectivos que establecen los gremios son nacionales, no provinciales, y el convenio que rige actualmente establece que una embarcación debe tener un porcentaje de trabajadores marítimos.
Sin embargo, aclaró que el hotel-casino no es un barco propiamente dicho, porque no tiene motor. “Es una plataforma flotante. Por eso no entendemos cuál es la actividad marítima y creemos que es algo para crear un conflicto antes de las elecciones”, consideró.
El ejecutivo agregó que “recién está llegando el barco desarmado y ya están haciendo protestas, cuando ya se les había brindado la solución. Justo antes de las elecciones empiezan a hacer reclamos…”. En ese sentido remarcó que “es un hotel-casino flotante, único en Latinoamérica, y no se va a poder mover. En este momento vienen dos remolcadores trayéndolo. Además, creará 500 puestos de trabajo en un lugar como Iguazú, donde se va concentrando mucha gente, es importante. Yo no sé porqué, justo a 15 días antes de las elecciones, hacen esto”, cuestionó finalmente.