Desde el sector han afirmado que "los estadounidenses participan en cerca del 10% del mercado global de las apuestas online en un momento en que el negocio es ilegal en todos los estados del país salvo tres. Es hora de que los legisladores establezcan las salvaguardas necesarias".
El estudio afirma que pasaron de gastar 1.600 millones de dólares en poker online, en 2006, cuando Estados Unidos prohibió las transacciones financieras para las apuestas en línea, a 219 millones el año pasado.