“Luego de realizados varios operativos de control, la AJ planea la destrucción de 2.800 máquinas ilegales que fueron decomisadas en 955 casas de juego que fueron intervenidas hasta la fecha”, dijo. Precisó que las máquinas serán destruidas en la primera quincena de julio, en los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz.
Informó que en los últimos operativos que se realizaron en Llallagua, Uncía, Huanuni, Potosí, Oruro, Santa Cruz; Pando y Beni se decomisaron 250 máquinas de juego, en 54 salas de juego ilegales.
En ese marco, afirmó que, hasta el momento, la AJ intervino el 90% de las salas de juego ilegales del país. Según datos de la AJ, desde 2011 hasta la fecha, se clausuraron 530 casas ilegales de juego en todo el país.
“Nos falta sólo el 15% para terminar con las casas ilegales de juegos en el país”, dijo en abril pasado. “Hemos intervenido 530 salas y hemos confiscado 840 máquinas con una sanción de más de U$S 10 millones. Nuestro fin es que este tipo de actividad se regularice en el país”, agregó.
Explicó que también están luchando contra las casas de juego clandestinas, que es una de las tareas más difíciles, pero que muchas veces reciben quejas e información de jugadores que se sienten engañados.
La autoridad explicó que la nueva constitución vigente desde 2009 reconoce la legalidad de los juegos de azar. El 2011 se promulgó la ley de regularización de las casas de juego que dio un plazo de 120 días para que las que estaban en funcionamiento se adhirieran. Sin embargo, sólo una se adecuó a la ley, por lo tanto la AJ está clausurando a las ilegales.
La única casa legal está en Santa Cruz, a unos 400 kilómetros al este de La Paz. En esa ciudad se concentra entre 55% a 60% del mercado de juego y en La Paz entre 40% y 45%. Los requisitos para abrir una casa de juego buscan garantizar que la inversión provenga de fuentes limpias.