En un comunicado, el Gobierno catalán concreta que se liberalizarán aspectos vinculados a la gestión interna y de funcionamiento de los casinos y se otorga a los establecimientos de una mayor competencia para definir cuestiones como el horario de apertura de las mesas de juego en función de la demanda o el uso del material del juego una vez haya sido inutilizado.
En cuanto al catálogo de juegos, se modifican las reglas para algunas modalidades de juego como la ruleta francesa y americana, el black jack, el punto y blanca, el poker sin descarte y el poker de círculo.