En la industria del juego, las licencias no automáticas no afectaban a las máquinas sino a los naipes, fichas y dados. Pero la derogación que se efectivizó el pasado viernes 25 es sólo una señal que en la práctica no tiene mayor incidencia, según la opinión de Galarza.
“Las licencias no automáticas existieron siempre, pero en el 2010 se generalizaron para 600 posiciones arancelarias, lo que incluyó a muchos productos. Fue la primera medida del Gobierno para comenzar a restringir las importaciones. Luego, a partir de febrero de 2011, cuando empezó a regir el régimen de Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI), las licencias no automáticas dejaron de tener sentido. La documentación requerida para las DJAI -los compromisos y acuerdos de exportación- eran lo mismo que se solicitaba para las licencias. Si uno tenía la DJAI, tarde o temprano le concedían la licencia”, explicó.
“La eliminación de las licencias no automáticas es más una señal que algo concreto desde lo práctico. Es más un guiño para el Mercosur que para los importadores. A los importadores, de todos los sectores, les siguen complicando la vida. De hecho, algunos que antes no tenían problemas para obtener la DJAI ahora los están teniendo. En fin, que hayan derogado las licencias estando vigentes las DJAI no significa nada desde lo práctico. Es lo mismo, sólo implica un trámite menos”, agregó.
Perspectivas
“Ante la falta de comunicaciones oficiales, sólo podemos vislumbrar qué va a pasar leyendo las noticias. Así vemos que las necesidades fiscales del Gobierno son mucho menores que las del año pasado: 10.000 millones contra 5.000 millones. Sin embargo, en la práctica, vemos señales de cierre y no de apertura. Ahora las DJAI se están complicando más que a fines del año pasado. Cuando la balanza comercial está superavitaria abren la canilla y si está deficitaria la cierran. La hora de la verdad es ahora que se va a empezar a ver si se cumplen los compromisos de exportación adquiridos. Veremos qué consecuencias sufrirán quienes no los cumplan”, concluyó.