Durante el año 2011-2012, los ingresos brutos de aproximadamente 23.000 máquinas tragamonedas cayeron un 2,5% a 2.054 millones de euros, mientras que los juegos de mesa (ruleta, blackjack, poker) se incrementaron en un 5,25%, a 221 millones de euros.
En una carta al Primer Ministro, los Presidentes de la Asociación Casinos de Francia, el Sindicato de Casinos Modernos y la Asociación Francesa de Casinos Independientes recordaron que el sector de los casinos, que cuenta con 15.500 empleos, en cinco años redujo en un 20% su volumen de negocios.
Los casinos también lamentaron que las modificaciones solicitadas para el sector "están todavía presentes, sin ningún impacto negativo en los presupuestos del Estado, y los municipios tardan en obtener la aprobación de los dos ministerios (Interior y Presupuesto), y aún no ha finalizado la normativa, por razones que se nos escapan".
Cerca de 180 ciudades francesas que alojan uno o más casinos también siguen de cerca la evolución de estas salas de juego, luego de que el 15% de los impuestos provenientes del juego vayan directamente a su presupuesto (el 85% es para el estado nacional).
Interrogados por la agencia France Press, los casinos explicaron que llamaron "en varias ocasiones la atención para la protección frente a sus dificultades" en reuniones con funcionarios de los ministerios de Interior y de Presupuesto a finales de agosto de 2012, y con cartas o correos electrónicos. "Necesitamos a alguien que nos permita innovar en tiempos de crisis y en un entorno competitivo muy duro", agregaron.
Los casinos experimentan "inercia" en los cambios de la regulación necesarios para los juegos nuevos. Mencionan, por ejemplo, el juego de naipes de la batalla (jugando sobre el paño), que se "probó con éxito" durante seis meses, pero que aún no ha recibido la aprobación oficial y la entrada en servicio ha sido suspendida.
De acuerdo con los casinos, los textos preparados por el Gobierno y presentados al Ministero del Presupuesto están en espera de un dictamen favorable desde hace tres meses. Otros tres juegos, "con éxito probado y validado por la Comisión de Juego del Ministerio del Interior no pueden ser explotados", añadieron.
Asimismo, los casinos han vivido durante más de seis meses, el desacoplamiento de las horas de funcionamiento de los juegos tradicionales y las máquinas tragamonedas. Esta prueba, según ellos, era satisfactoria para el servicio central de carreras y juegos, pero en condiciones normales no se pudo iniciar porque también requiere un cambio en la ley. En la carta al Primer Ministro Jean-Marc Ayrault, los casinos pidieron "intervenir para poner fin a este callejón sin salida".