Las operaciones ilegales, llamadas "web shops", en las que los isleños apuesta sobre las loterías estadounidenses televisadas, cada vez son más populares.
El Primer Ministro, Perry Christie, anunció la semana pasada que el 3 de diciembre se llevará a cabo un referéndum en el que se decidirá si las casas de apuestas ilegales se legalizarán, regularán y gravarán. Además, dijo que la medida generaría alrededor de 20 millones de dólares al año. Pero si el referéndum es rechazado, el gobierno se comprometió a terminar con el juego ilegal.