Según el plan de acción trazado, la plena operatividad será alcanzada en el 2015. El casino se realizó en una estructura de los años 30, el palacio Ober, a orillas del río Sihl, y cercano a la estación central. Cuenta con 400 tragamonedas y 26 mesas de juego que incluyen ruleta, blackjack y poker, sobre una superficie de 3.000 metros cuadrados.
A partir del 2013, se abrirá un restaurante en el quinto y último piso. La propiedad estimó que atraerá a unos 1.600 jugadores por día, de los cuales un 15% serían turistas.
Las apuestas máximas en la ruleta serán de U$S 21.000, si bien dispone de un club privé para los jugadores de alta gama, según declaró el Director del establecimiento, Michael Favrod.
La tecnología de juegos costó U$S 16 millones y se usaron 200 kilometros de cables, y alrededor de 400 mil lámparas led. El estilo del nuevo casino es modernista y se ocuparon 213 personas. Un total de 60 croupiers forman parte del personal, 15 de los cuales son de reciente formación, aseguró Favrod.
La nueva estructura competirá con el casino de la ciudad de Baden, el cual sufriría una pérdida de ingresos del 35%. Asimismo el otro casino de la región, en Pfäffikon, prevé una baja del 20% ante la apertura de la nueva sala.