La cantidad de tragamonedas cayó de 25.000 a 2.000 después de que se quintuplicara el impuesto mensual a cada una, de 100.000 a 500.000 florines (U$S 450 a U$S 2.250). El secretario de Estado, Janos Lazar, justificó la prohibición por los riesgos que representa la industria del juego de apuestas a la seguridad nacional. No dio más detalles.
Lazar dijo que la prohibición reducirá los ingresos por gravámenes en unos 30.000 millones de florines (U$S 135 millones). El Gobierno piensa remplazar esos ingresos regulando y gravando las actividades de apuestas en Internet.