La entidad aseguró que la iniciativa promovida por la Liga Pulmonar Suiza pondría además en riesgo numerosos puestos de trabajo. Con la introducción de la ley que prohíbe fumar en las salas de juego actualmente vigente, la federación estimó que ya se han perdido unos 100 millones de francos para el erario público en concepto de tributos, debido a que la prohibición generó una sustancial baja de los jugadores en los establecimientos.
Los casinos suizos están desproporcionadamente afectados por la prohibición de fumar, ya que más del 50% de los clientes son fumadores (frente al 27% de la población total de fumadores). Las prohibiciones de fumar en diversos cantones introducidas en 2010 y la Ley Federal de Protección contra el tabaquismo pasivo, dieron lugar a un descenso significativo de los ingresos brutos del juego, porque los clientes decidieron utilizar otros servicios como juegos por Internet, juegos ilegales y juegos fuera del país.
La federación asegura que el sistema actual garantiza una protección suficiente contra el tabaquismo pasivo, ya que los casinos han invertido importantes sumas en dedicar instalaciones y sistemas al respecto.
Los 19 casinos suizos ofrecen 2.100 puestos de trabajo. En 2011 se pagaron impuestos por 420 millones de francos, los que se destinaron principalmente a los servicios sociales.