En realidad se trata del mismo casino que actualmente funciona en el principal balneario de Canelones, una de las salas de juego más antiguas que existe en el país. El complejo hotelero será construido en un predio de 7.000 metros cuadrados situado frente a la playa Mansa y por el que los inversores pagaron U$S 1.000.000.
Tras la firma del contrato, se establecerá el primer calendario de obras, para el complejo que tendrá 60 habitaciones y se espera sea fuente de trabajo para al menos 100 personas. Si bien hasta el momento se desconoce cuál de las cadenas internacionales operará el hotel, se reconoce en principio que será una de las que ya se encuentran instaladas en Uruguay.
ICK es un grupo económico originario de Santiago del Estero, donde ya gestiona hotelería entre otros rubros. Para el Director General de Casinos del Estado, Javier Cha, el novel equipamiento de las instalaciones hoteleras adjuntas y los servicios asociados significarán un aumento en la recaudación de la sala de juego: “Lo que permite a la repartición estatal pagar al privado el arrendamiento de la sala a través de un porcentaje de la recaudación bruta”, explicó. La Dirección de Casinos está evaluando otros proyectos para hoteles con salas de juego en Tacuarembó, Paysandú y dos en la ciudad de Chuy.