PokerStars abonará U$S 547 millones en un período de tres años. El dinero que le entregará al gobierno estadounidense se utilizará, en parte, para resarcir a los ex clientes de Full Tilt Poker en los Estados Unidos mediante un proceso de remisión que será administrado por el DoJ. La empresa pagó todo lo adeudado a sus clientes propios poco después de cerrar sus operaciones en el país.
PokerStars pondrá a disposición -en una cuenta bancaria separada- el dinero adeudado a los clientes de Full Tilt Poker que viven fuera de Estados Unidos. La cifra llega a los U$S 184. No habrá restricciones en los retiros, en un plazo de 90 días tras completar la transacción. PokerStars permaneció abierta para jugadores no-estadounidenses con todas sus licencias en regla, sin interrupciones.
En el acuerdo con el DoJ, PokerStars no admite las acusaciones. Es más, le permite explícitamente a PokerStars aplicar por licencias ante las correspondientes autoridades de juego de los Estados Unidos, bajo las dos marcas (PokerStars y Full Tilt Poker), para ofrecer poker con dinero real cuando los gobiernos estatales o el federal establezcan un marco regulatorio.
PokerStars planea relanzar Full Tilt Poker como una marca independiente, en la mayoría de los mercados, tras la designación de un nuevo equipo gerencial independiente. Full Tilt Poker continuará operando desde Dublín, pero la supervisión reglamentaria se trasladará a la Isla de Man. Más detalles se darán a conocer en breve.
“Estamos encantados de dejar este asunto atrás, y también de asegurar nuestra capacidad para operar en Estados Unidos cuando la regulación lo permita”, declaró Mark Scheinberg, Presidente de la Junta de PokerStars.
“La adquisición de ciertos activos de Full Tilt Poker fortalece a PokerStars, aporta alivio a los jugadores de Full Tilt Poker que han esperado durante 12 meses el reembolso del dinero y beneficia a toda la comunidad del poker”, agregó.