Miguel Ángel Ochoa, Presidente de la Asociación de Permisionarios Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), dijo que esta actividad es una de las que más impuestos paga.
Ochoa solicitó la aplicación de un solo gravamen distribuido equitativamente entre la federación, los estados y los municipios, “como en muchos países del mundo, debería de haber, en nuestra opinión, un solo impuesto, racional, justo, bien cobrado y que tuviera derrama proporcional con estados y municipios”.
El empresario dio un ejemplo de distribución, “si el impuesto fuera de 10% del total de las utilidades, 40% sería para el gobierno federal y todos sus fondos, 20% para las entidades federativas y 40% para los municipios, porque además, son ellos los que viven, gozan y en su caso, sufren la presencia de los casinos”, señaló.
Detalló que actualmente pagan el 30% de IEPS, 2% de aprovechamiento a la Segob, entre 6 y 12% a las entidades federativas y todo ello sumado a lo que se paga a los municipios por las licencias.
Además aseguró que la distribución en el territorio nacional no es pareja, ya que 40% de las salas de juego se concentran en las zona metropolitanas de Guadalajara, Jalisco, Ciudad de México y Monterrey, Nuevo León.
“Queremos proponer que por cada 200.000 habitantes haya un casino, de tal modo que en una ciudad de 700.000 sólo abran cuatro casinos, y en cada sala se invierte U$S 3.000.000”, comentó.
Ochoa dijo que la industria del juego aporta más de mil 400.000.000 de pesos entre impuestos y aprovechamientos, “el año pasado se logró una contribución del sector de 700 millones de pesos del impuesto especial y 700.000.000 más por 2% de aprovechamientos de la Segob”. La industria del juego genera más de 40.000 empleos directos y 120.000 indirectos, con casi 100.000 máquinas en 350 salas instaladas en el país.