En primera instancia, el marco normativo exige de la obtención de una licencia de la Comisión Nacional del Juego, previo depósito de 2.000.000 de euros en concepto de garantía, y de una tasa cifrada en 38.000 euros.
De este modo, el Gobierno le cierra la puerta a un formato televisivo que antaño reportó grandes beneficios a las cadenas. Aunque no existen cifras oficiales, se estima que en 2009 los SMS representaban nada menos que un 10% de los ingresos de Telecinco. Miembros del sector audiovisual cuantifican este porcentaje entre 10 y 20 millones de euros anuales.
Juan Rodríguez, coadministrador de Tencuidado, web que alerta sobre los riegos de este tipo de concursos, manifestó: "El Gobierno ha actuado indudablemente contra los call TV, aunque tarde. La maniobra envolvente comenzó con la entrada en vigor de la Ley Audiovisual de 2010, que restringió su horario, y por consiguiente su rentabilidad, entre la 1 y las 5 de la mañana. Con el nuevo marco normativo se les ha asestado un duro golpe”.
De la época de esplendor de los call TV queda casi nada. Sólo Telecinco conserva un programa de este tipo, aunque fuentes del sector apuntan a que la cadena podría reconvertir inmediatamente el formato para evadir los requisitos legales.