La propuesta ha sido llevada al Cabildo tinerfeño, cuyos responsables no han mostrado de momento entusiasmo alguno por respaldar esta iniciativa. El principal escollo para dar el visto bueno a esta operación que se disputan Madrid y Barcelona es que forzaría a la corporación insular a propiciar una recalificación urbanística de más de seis millones de metros cuadrados. Sería en este espacio, el equivalente a 600 campos de fútbol, donde se levantaría la imitación tinerfeña de la ciudad norteamericana dedicada al juego y al espectáculo: Las Vegas.
Entre los promotores de esta candidatura se encuentra el ex presidente de Ashotel, José Fernando Cabrera, quien asegura que Tenerife es el lugar idóneo para desarrollar el proyecto de Sheldon Adelson, al que además puede hacer llegar la propuesta tinerfeña sin ningún problema.
En un principio, el magnate de los casinos pensó en tres países cuando decidió instalar una ciudad como Las Vegas en Europa: Turquía, Croacia y España. Ganó la opción española, sobre todo por su clima, por ser un país rodeado de mar y por su tradición turística.
Son precisamente estas tres cualidades las que enarbolan los empresarios tinerfeños para considerar que esta Isla, mejor que ninguna otra parte de España, debería de apostar por reinventarse y convertirse en una “ciudad de la fantasía” en la que el juego, los cruceros, las convenciones y los espectáculos sirviesen para relanzar la economía y crear innumerables puestos de trabajo.
Eurovegas tendrá un tamaño equivalente a la mitad de Las Vegas Strip y en un principio era un proyecto para Macao.