Según lo reflejó Doyle Brunson en su blog, cuando explotó el viernes negro, la cara visible de Full Tilt Poker y sobre quien recayeron todas las responsabilidades fue Ray Bitar. De hecho, él puede ser quien se lleve la peor parte. El CEO de Full Tilt Poker se podría enfrentar a una pena de 75 años de cárcel.
De todas formas, los antecedentes existentes en los juicios del viernes negro son bastante esperanzadores. Uno de los procesadores de pagos ya juzgado, Chad Elie, se enfrentaba a una pena de 85 años de cárcel que finalmente fueron reducidos a una pena de entre 6 y 12 meses.