El viernes, alrededor de las 17 horas, arribaron al inmueble elementos de la Policía Municipal y del grupo de operaciones mixtas de Saltillo GROMS, apoyados por el Ejército. Las fuerzas del orden impidieron la entrada de clientes, mientras que los que estaban en el interior se resistieron a retirarse hasta que fueron notificados de la clausura. Al lugar arribaron autoridades de diferentes dependencias del municipio.
Después de dos horas y media de mantener cerrado el lugar las autoridades municipales decidieron cerrar el negocio. Los clientes que se resistían a salir se vieron obligados a dejar el juego y retirarse. Se informó que el casino carecía de algunos de los permisos.