El PRO (a cargo de la Ciudad) dejó de contrarrestar la transferencia de los subtes y colectivos con amenazas de aumento en la tarifa, y presentó un proyecto de ley para duplicar la apuesta “e ir por todo”.
Ayer, mientras el oficialismo daba su primer paso dentro del Senado para aprobar el traspaso de subtes y colectivos al Estado de la Ciudad, el bloque del PRO dentro del Congreso Nacional presentó un texto para que la Nación le transfiera, además de los subtes y colectivos, las superintendencias de Seguridad Metropolitana y Bomberos de la Policía Federal, el Puerto de Buenos Aires, los derechos para explotar todos los juegos de azar que funcionan en la Capital y todos los inmuebles ferroviarios nacionales que no están afectados a las concesiones de trenes que todavía rigen en la actualidad.
La lista de pretensiones no se detiene en ese punto, sino que incluye la cesión del Estado federal al porteño, de toda la justicia nacional del Trabajo, Civil, Comercial, Correccional y Criminal, además del Registro de la Propiedad Inmueble, la Inspección General de Justicia y el “Servicio Penitenciario Federal en la medida necesaria para asistir” la transferencia de los fueros judiciales.
El texto, al que tuvo acceso el periódico Tiempo Argentino, lleva la firma del diputado electo Pablo Tonelli, y es acompañado por sus diez compañeros de bancada, entre ellos Federico Pinedo y Gabriela Michetti, dos de las principales espadas del PRO dentro de la Cámara Baja.
Ambos tendrán a su cargo la defensa de un proyecto que, entre otras cosas, se ampara en el Inciso 2º del artículo 75 de la Constitución Nacional, que sostiene que “no habrá transferencia de competencias, servicios o funciones sin la respectiva reasignación de recursos aprobada por ley del Congreso cuando correspondiere y por la provincia interesada o la Ciudad de Buenos Aires en su caso”.