La privatización definitiva del Casino de Tucumán, con el traspaso a la mencionada empresa de los juegos de paño y mesa, como ruletas y punto y banca, se concretaría antes de fin de mes, con la sanción de una ley por parte de la Cámara.
"Estamos reciclando un edificio que no sirve prácticamente para nada, para convertirlo en un hotel espectacular de cuatro estrellas en el ex Savoy. El paño (el juego), en el único lugar del mundo donde da pérdidas desde hace muchísimos años, es en Tucumán. No podemos permitir que esto pase", argumentó el Mandatario.
El Gobernador argumentó que "en todo el mundo los casinos dan ganancias y en Tucumán está dando una pérdida extraordinaria. Evidentemente, el Estado no sabe manejar el tema, cómo se puede creer que el juego da pérdidas".
Alperovich agregó que "los 180 empleados que tiene el Casino de Tucumán es pérdida completa que tiene el Estado. Como decimos siempre, hay que cuidar la plata del Estado como si fuera propia", insistió y aseguró que "a los empleados (162 de planta permanente y 16 contratados) se los va a cubrir totalmente", tras lo cual repitió que "es inconcebible que un casino dé pérdidas".
En 2006 se adjudicó la concesión para administrar las 200 maquinitas tragamonedas que funcionan actualmente en el Casino y que tiene previsto construir un hotel cuatro estrellas en el ex Savoy, en avenida Sarmiento y Maipú, que hasta hace unos días era ocupado por el Poder Legislativo.