En una comunicación enviada ayer a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la empresa Boldt, acusada por Amado Boudou de motorizar las denuncias en su contra para quedarse con la imprenta Ciccone Calcográfica, le respondió al vicepresidente que "es ajena a cualquier disputa familiar o maniobra política".
La empresa relató además que fue perjudicada por el Banco Central, cuando la dejaron fuera de una licitación por la impresión de billetes, a pesar de pasar la oferta mas baja.
Dijo además, que la Secretaría de Comercio de Guillermo Moreno la obligó a devolver a la justicia comercial la planta de Ciccone, que Boldt alquilaba y le impidió realizar nuevos trabajos.