Representantes del gobierno se reunieron con miembros del comité de la Asamblea Legislativa, para discutir el proyecto de ley para pasar la edad mínima para poder apostar en los juegos de azar, de 18 a 21.
Durante la reunión, los legisladores tuvieron que ponerse en contacto con las seis compañías de juego para acordar la manera de restringir a sus empleados entrar en cualquier casino de Macao para reducir problemas con el juego.