El periódico The New York Post citó a Ron Reese, portavoz del consorcio Las Vegas Sands: "Nuestros centros han registrado tremendos beneficios económicos y turísticos en los lugares donde operamos, y llegado el caso nos encantaría traer a Nueva York nuestro modelo de negocio líder en el mercado".
Reese detalló que su modelo combina nuevas plazas hoteleras, espacios comerciales, centros de convenciones, restaurantes de lujo y lugares de entretenimiento, "y no hay razones para pensar" que no sería beneficioso para Nueva York.
El proyecto de Adelson para Nueva York supone una amenaza para el grupo Genting que quiere construir en el barrio de Queens el mayor centro de convenciones de Estados Unidos a cambio de tener derechos exclusivos para operar salones de juego legales en la ciudad.
El gobernador Andrew Cuomo es partidario de legalizar los casinos en Nueva York, donde el juego está prohibido salvo en los cuatro casinos situados en reservas de nativos indios, para lo cual necesitará enmendar la Constitución del estado.
Adelson, uno de los multimillonarios más ricos de Estados Unidos, comenzó su imperio de los casinos de Las Vegas, la popular meca del juego. Posteriormente, se extendió a Macao y Singapur. Ahora, planea abrir su primer centro en Europa.