Por otra parte, comunicó que se creará un fondo para el financiamiento de inversiones en energía. De esta forma, el Gobernador va concretando un paquete de medidas que buscan reforzar la estructura de financiamiento del Estado provincial.
“Todas las actividades crecieron fuertemente estos ocho años y los ingresos provinciales no tuvieron un desarrollo acompasado, por lo que hay que comenzar a corregir ese desfase. Tuvimos como una especie de impuestos subsidiados. Ahora que la capacidad contributiva en general mejoró, hay que comenzar a retirar esos subsidios de manera muy adecuada para no afectar a la gente de menores ingresos y al mismo tiempo no afectar la inversión productiva y la creación de trabajo”, dijo Urribarri para fundamentar las ideas que tendrán que defender los legisladores del oficialismo.
Respecto al incremento planteado al juego, a través de máquinas tragamonedas y dispositivos electrónicos, y las actividades nocturnas, se lleva la alícuota del 3,5% al 8%, es decir un incremento del 157%.
El gobernador justificó los atrasos impositivos en la situación política generada en su primer mandato. “Tuve cuatro años de palos en la rueda. Cualquier amago de proyecto de corrección impositiva era tomado como argumento para una batalla y un escándalo político de quienes querían llevar agua para su molino sin importarle el financiamiento del Estado. Ahora tenemos que ser muy responsables en dotar al Estado de los recursos que le corresponden por derecho para cumplir eficazmente con sus tareas centrales”, explicó.
Señaló en este sentido que los impuestos “no tienen ideología, porque las ideologías se terminan cuando el Estado no puede hacer frente a sus obligaciones, cualquiera sean las ideas que se profesen. Y para el ciudadano tampoco, porque su obligación es ayudar a mantener el Estado que da educación, salud y seguridad y no a los gobiernos. Entonces, salvo ciertas excepciones justificadas en la promoción de una actividad, la existencia de una capacidad contributiva, la generalidad, la progresividad y la obligatoriedad son las premisas de los impuestos. Creo que las ideas distintivas de los gobiernos se ven en cómo se aplican los recursos. Por eso la gente vota cada cuatro años, para aprobarlos o no”.