Cha explicó que el mencionado proyecto persigue el objetivo de “tener un turf profesional, que tenga vocación de integración, de expansión territorial; que permita decir que tenemos un sistema nacional. Hoy por hoy, la actividad del turf profesional y de calidad está restringida a Maroñas”.
“Heredamos una realidad histórica caótica, desfasada, desintegrada; nunca hubo una política o un plan desde el Gobierno”, advirtió Cha. Y agregó que desde la llegada de Hípica Rioplatense para la gestión del principal hipódromo uruguayo se ha convertido “en un escenario de calidad, de nivel internacional, uno de los mejores de América Latina”.
Sobre la base de la creciente gestión que ha tenido Maroñas y “de acuerdo con la cantidad de caballos que hay en competencia, se trata de generar un sistema de cinco hipódromos, que es lo ponderado y adecuado para que el sistema se sostenga y funcione”.
El sistema prevé que Maroñas será utilizado como “eje central”, como un “distribuidor de actividad”. Además se plantea recuperar el de Las Piedras y se seleccionarán tres hipódromos del interior, “mediante un llamado que ya tenemos en curso para que con aportes de la DNC, de premio hípico, integrar ese sistema”.
Se publicó que extraoficialmente se especula con que Melo, Paysandú, Colonia, Mercedes y San José se presentarán al llamado, que fue pospuesto de su fecha inicial y abrirá finalmente el 1º de febrero.
Cha advirtió que en el mundo los hipódromos no son sustentables de por sí, sino que reciben subsidios del Estado o subsidios que provienen de los ingresos de juegos, “que en este caso es lo que aporta la DNC”.
Las cinco salas de juego que habitan el edificio del hipódromo montevideano son en buena medida el sustento que permite afrontar costos y pagar los premios. “La ley de concesión del Hipódromo de Maroñas previó la posibilidad de contratar con el Estado cinco salas de juego para que la empresa concesionaria (Hípica Rioplatense, en este caso) tuviera la posibilidad de tener un flujo económico para solventar el costo operativo, que justamente es deficitario”, explicó Cha.
“Este tipo de medidas son posibles porque tenemos una DNC con recaudación creciente, con resultados económicos con signo positivo e incremental”, dijo Cha. Que reveló que el 35% de la facturación de las máquinas de juegos va a parar a las arcas de Hípica Rioplatense y otro 5% la empresa lo retiene pero para volcarlo a los premios hípicos.
El 60% restante lo recoge la DNC, que en el marco del nuevo sistema aportará un 5% a premios hípicos, lo que duplicará a 10% la cifra que se destine para premiar a los ganadores en las apuestas de carreras.
De todas maneras ese 10% tendrá múltiples destinos. Una 7% será, como se mencionó, para mejorar los premios en Maroñas, otra fracción se destinará a la renovación del Hipódromo de Las Piedras (1,5%) y el restante 1,5% para apoyo a los tres hipódromos del interior que serán elegidos en el marco del nuevo Sistema Nacional de Turf.