La cifra es especialmente llamativa si se la compara con otras fuentes de ingresos. Por ejemplo, es mayor que los 20.100.000 euros recaudados en virtud del impuesto sobre el patrimonio, y algo menor que los 41.400.000 euros conseguidos gracias al impuesto sobre actividades económicas.
La Ley 13/2011 estableció este nuevo impuesto que deben pagar los distintos operadores del sector (entre ellos, las salas de poker online), y que grava la autorización, celebración u organización de juegos, rifas, concursos, apuestas y otras actividades relacionadas con el juego, así como las combinaciones aleatorias con fines publicitarios o promocionales de ámbito estatal.
Pese a que la ley estipula que las Comunidades Autónomas han de obtener su parte correspondiente a los ingresos generados por los residentes, el gobierno central se ha quedado prácticamente con toda la recaudación. Sólo la Comunidad de Madrid ha percibido una minúscula parte de los tributos pagados por sus residentes: unos 22.000 euros.