Contabilizando todos estos juegos, el gasto real de los españoles en apuestas (lo jugado menos los premios que se entregaron) sumó el año pasado más de 9.239 millones de euros. Y ello a pesar de que el dinero empleado en el juego se redujo un 9,2%. Las loterías fueron las menos afectadas por el descenso, y algunas de las máquinas recreativas las que más, aunque también bajó sus ventas casi un 6% la Once.
El gasto medio por habitante el año pasado fue en el conjunto del país de más de 581 euros, casi un 10% menos que el año anterior, unos 63 euros menos por persona. En el conjunto de los juegos públicos la reducción fue del 3,13%, y en los juegos privados la caída media fue del 13,64%.
A pesar de que disminuyó el gasto medio por habitante, el año pasado hubo 275.224 personas más que participaron en los juegos de azar en España.
En el caso de los nueve juegos que gestiona Loterías y Apuestas del Estado obtuvieron unas ventas de 9.592 millones de euros. Más de la mitad de estas ventas corresponden a la Lotería Nacional, que suma 5,3 millones de euros. “Un resultado nada desdeñable si se tiene en cuenta la situación de crisis generalizada en la que está inmersa la economía española”, según destaca en su informe la empresa pública.