La inversión de los complejos de juego en Argentina fue el primer tópico tratado por los ponentes. “Grupo Boldt ha invertido mucho dinero en varios proyectos disímiles. El entretenimiento es el destino de nuestras inversiones. Siempre buscamos inversiones vinculadas a actividades complementarias al juego. La experiencia fue muy fructífera en el caso de Santa Fe y Melincué”, comentó Guillermo Gabella.
“El desarrollo de la industria del juego es reciente en la Argentina. Digo reciente porque estamos en un proceso de cambio constante. No se produjeron grandes vaivenes en cuanto al respeto a las inversiones extranjeras y locales. Sin embargo, en el último tiempo sí han aparecido pequeñas tensiones vinculadas a la fiscalidad, intervenciones municipales y reducciones de horario. Nuestro país tiene dos elementos positivos: el crecimiento y el marco regulatorio importante”, expresó Juan Pablo Peredo al ser consultado sobre los puntos positivos y negativos de la industria argentina.
Siguiendo la exposición del ejecutivo de Codere, Barbeito consultó cuál es el rol de las cámaras ante situaciones de rispidez. Ante lo cual, Antonio Rao Ferrari respondió: “Ante eventualidades como las mencionadas, desde las cámaras se trabaja con los asociados para hacer presentaciones específicas. Por supuesto, al hacerlo desde la cámara es más representativo”.
Otro de los temas tratados durante la exposición giró en torno al interrogante: ¿quedan espacios para nuevos negocios o el mercado está saturado? “La palabra saturación no se aplica a una actividad como la nuestra. Yo hablo de apostar y no de jugar. Básicamente, apostamos desde el día que nacimos. Por lo tanto, es imposible que haya una saturación de ofertas para una actividad inherente a la naturaleza humana”, aseguró Héctor Luna.
Otro ítem sumamente importante para el desarrollo y crecimiento de las salas de juego es la tecnología. “Los desarrollos tecnológicos afectan a todos los ámbitos de la vida. El juego no queda exento ya que es una actividad basada en números. En los casinos la tecnología se aplica a todos los aspectos: juego, gestión y control de la operación. Hoy en día uno dispone de muchos elementos, tanto de hardware como de software. El tema es que muchos de estos elementos son importados. Por eso, hay que hacer una evaluación detallada a la hora de aplicarlos. Hay que tener en cuenta que la tecnología no reemplaza la experiencia del juego vivo, no tiene en cuenta cuestiones culturales del jugador y no debe entorpecer la actividad de la sala”, indicó el Gerente General de City Center Rosario.
Al concluir la conferencia, se hizo un análisis de la proyección del mercado argentino a largo plazo, y Héctor Luna opinó: “Creo que tenemos que analizar el presente para tener una idea aproximada de lo que será el futuro. Veo que en el futuro habrá una multiplicación de dispositivos de control de la actividad. Esto es inevitable. Es una vulnerabilidad del sector. Probablemente, no sea una amenaza sino que por el contrario esto fortalezca al sector. En lugares del mundo similares a la Argentina, como España, ya se habla de ciudades de ocio. La única forma de afrontar los controles es tener lugares similares a los puertos libres para captar a los jugadores de alta gama y proteger a los sectores más débiles”.