Si los accionistas de Full Tilt Poker aprueban la venta de la compañía, el Departamento de Justicia proveería el dinero para saldar la deuda con los jugadores estadounidenses, mientras que el Grupo Bernard Tapie se haría cargo de todos los jugadores no estadounidenses.
Aún están discutiendo los detalles del acuerdo. Todo parece indicar que después de tantos días de silencio esta trágica novela podría estar a punto de terminar. Se estima que el dinero que tiene que volver a manos de los jugadores oscila entre los U$S 115 y U$S 330 millones.