“No sabíamos lo que estaba ocurriendo. Hasta el 15 de abril, Gus pensaba que formaba parte de una empresa legítima, con unos directivos que tenían las ideas claras entre el dinero de los jugadores y el de la empresa. No queremos empezar a especular, pero si creemos en el Departamento de Justicia de Estados Unidos, sólo podemos decir que la realidad ha sido muy diferente de lo que nos dijeron internamente en su momento”, manifestó el agente de Hansen.
Sørensen también hizo hincapié en que Hansen nunca fue parte de las decisiones tomadas por la sala y que nunca le dijeron exactamente lo que estaba pasando cuando Full Tilt entró en una espiral auto destructiva después de abril.
“Gus nunca ha formado parte de la junta de directivos. Tal vez le dijeron cosas que no eran ciertas. En estos momentos, Gus se siente mal por el hecho que ha estado representando a esta sala y por todos los jugadores que aún no han recibido su dinero”, añadió Erik.
El agente de Hansen no desmiente que el jugador también tenga dinero “bloqueado” en la sala, evidentemente está compuesto por ganancias y sueldos que no cobró en mucho tiempo. A pesar de que Hansen se mantuvo fiel a la sala, nadie puede seguir siendo fiel a una empresa que podría haber cometido delitos, aseguró el agente.
Según un periódico danés, Gus Hansen tiene el 1% de acciones de Full Tilt Poker, pero este número nunca ha sido confirmado.