La controversia se centra en la designación de un funcionario de la Auditoría Interna de la Nación (AIN) como subgerente y responsable de la división Auditoría Interna de la Dirección General de Casinos (DGC). La funcionaria de casinos que reclama la nulidad cuestiona la legalidad y transparencia del concurso por el que se designó al subgerente, cargo que ella antes desempeñaba.
Chá dijo que la demanda ante el TCA “es por un tema funcional de una trabajadora que reclama un cargo porque alega que tenía derecho a aspirar a él, cuando en realidad se resolvió de otra manera”.
En el texto de la demanda se recuerda que quien ganó el concurso participó de auditorías ordenadas por Remersaro (en ese entonces directora de la AIN) que tras el procesamiento con prisión de Juan Carlos Bengoa no encontró irregularidades importantes en su gestión en la Dirección de Casinos, y que una de las tres integrantes del tribunal del concurso fue la propia Remersaro. La funcionaria también afirma haber sido víctima, junto a otros empleados de la DGC, de persecución por parte de Nopitsch.
Su incorporación a la DGC se produjo poco tiempo antes del procesamiento con prisión del exdirector de Casinos, Juan Carlos Bengoa, tras lo cual se creó una unidad de Auditoría Interna en el organismo, de la que se puso a cargo, expresa en su acción de nulidad.
Agrega que luego -ya con Nopitsch como Director- no se le regularizó en el cargo de subgerente a cargo de la división Auditoría Interna y que, en 2009, se dejó sin efecto su asignación como responsable del área y se planteó el propósito de la DGC de realizar un concurso para proveer el cargo “que de acuerdo a la normativa vigente le corresponde a la actora”.
Señala que el concurso plantea en sus bases “requisitos que permitían la presentación de personal ajeno al organismo, en especial de la AIN, los mismos que, a través de su polémica actuación inmediatamente anterior en el organismo habían creado” el sustento para que Nopitsch resolviera citar a un concurso.
Sostiene que en las conclusiones de la auditoría de la AIN en Casinos que culminó el 22 de julio de 2008 “no se plantea ninguna observación sustantiva respecto de la gestión” de Bengoa, “ni siquiera a los resultados económicos inexplicables registrados durante su mandato, limitándose a sugerencias genéricas de mejoras del servicio”.
Acota que pocos días después, Remersaro ordenó una auditoría en el área jurídica de la DGC, lo que fue cuestionado por la Federación de Trabajadores del juego, ya que fue la repartición que observó por ilegales varios procedimientos de contratación gestionados por Bengoa. En el informe de esta auditoría se cuestionó la creación de la división de Auditoría Interna.
Destacó que, de los 12 postulantes al concurso para el cargo que ella ocupaba, siete pertenecían a la AIN, y que el tribunal evaluador del concurso estuvo integrado por tres funcionarios, entre ellos la directora de la AIN, Remersaro.