¿Qué piensan hacer para que a través de la industria de los juegos de azar se generen más inversiones en estructuras y puestos laborales?
La Conajzar actualmente piensa que los juegos de azar deben ser una oportunidad de inversiones en materia de infraestructura de hotelería y turismo, con lo cual se generarían fuentes de trabajo -directos e indirectos- e ingresos fiscales. Para ello se están elaborando los pliegos estableciendo como condiciones de concesión una importante inversión en infraestructura. A modo de ejemplo, sólo en las prórrogas actuales concedidas recientemente a tres casinos ya se ha exigido una inversión de 11 millones de dólares en total, inversión que será certificada y controlada por la Contraloría General de la República.
¿Se podría incentivar la inversión permitiendo la recuperación del Hotel Casino San Bernardino, por ejemplo?
En cuanto al Hotel Casino de San Bernardino (en total abandono hace décadas), existe la posibilidad de realizar una licitación de un casino más en Cordillera, ya que se ha superado ampliamente la cantidad de habitantes que mínimamente exige la ley para llamar a licitación. Allí cabría incluir al referido Hotel como parte del paquete a ser licitado. Para ello, ya se ha establecido contacto institucional con el Instituto de Previsión Social para realizar un trabajo conjunto con miras a motivar el interés de inversionistas para arrendar el complejo hotelero con un casino. Incluso, el Instituto de Previsión Social (IPS) ya había designado a técnicos para constituir un equipo de trabajo. Sólo hace falta continuar con el proceso de estudio, una vez que se regularice la situación institucional de la Conajzar.
¿No le parece peligroso depender casi exclusivamente de la quiniela para la financiación de la beneficencia en el país?
Desde luego, depender de una sola fuente de ingresos es peligroso para cualquier actividad, sea empresarial o estatal. Las medidas que la Comisión debe emprender en este sentido es diversificar los juegos con las licencias pendientes y previstas en la Ley 1016. Por ejemplo, las loterías diferidas e instantáneas, las apuestas deportivas (que puede tener aún una gran aceptación, dependiendo de la calidad de la gestión empresarial), Loto y el Quini 6.
¿Pero qué está haciendo concretamente la Conajzar?
Existe un compromiso de los actuales miembros de la Conajzar para trabajar los pliegos de las licitaciones pendientes y previstas en la ley. Además, incrementar las actividades de fiscalización, que es una de las atribuciones de la institución. Un capítulo especial merece en este sentido la necesidad de modificar la Ley 1016 para adecuarla al Código Penal actual, tipificando el delito del juego ilegal. Con ello se podrían atraer inversionistas hacia la explotación del juego legal. Otro punto es mejorar la coordinación con el Ministerio Público para perseguir el juego ilegal (ya existe pero debe mejorar).
¿Por qué fracasaron la Quiniela y Giocomovile?
Son atribuibles enteramente a las empresas operadoras en todo caso, pero no a la Conajzar, ya sea por inexperiencia, ya sea por una mala percepción de las posibilidades del mercado por parte de los concesionarios. En el caso de Mepshow se había exigido un canon base razonable, por tanto, no se pueden atribuir a la Conajzar los montos ofertados.