El gobernador Mark Dayton estudia la propuesta

Buscarían paliar el déficit de Minnesota con la instalación de tragamonedas

07-07-2011
Tiempo de lectura 3:22 min

Entre las alternativas, se baraja un proyecto para la instalación de máquinas tragamonedas en dos hipódromos. Algunos ultraconservadores y las tribus, permisionarias de 18 casinos, han puesto el grito en el cielo frente a esta propuesta.

Minnesota presentó un déficit en sus activos durante el cierre del 1º de julio. Tanto el gobernador demócrata, Mark Dayton, como los legisladores de su partido y republicanos, están buscando ingresos alternativos para tapar un hueco presupuestario que ronda los 5.000 millones de dólares.

Como una medida extrema, Dayton quiso crear un impuesto nuevo y aumentar los existentes para los sectores más ricos del Estado, pero se encontró con la negativa de los republicanos que lideran el parlamento.

La situación en el Estado es realmente crítica ya que suspendieron a unos 22 mil trabajadores estatales, se abandonó la construcción de carreteras y se paralizaron trabajos en parques públicos como una manera de ahorrar dinero. 

En Minnesota, la lucha entre el Gobernador y la legislatura tiene como eje que los legisladores republicanos no aceptan la suba de impuestos propuesta por Dayton y éste no cree que se pueda cumplir con el presupuesto votado por ellos.

Para paliar el tremendo agujero negro del presupuesto se están barajando algunas ideas. Por un lado, los demócratas están pensando en un impuesto a los cigarrillos de 75 centavos por paquete, disfrazado de una especie de gravamen saludable. También, y como no puede ser de otra manera, los responsables de la Economía del Estado están poniendo la mirada en los juegos de azar.

Con respecto a este último tema está en danza un proyecto para la instalación de máquinas de racinos en dos hipódromos, ya que se presume que podrían generar cerca de 125 millones de dólares de impuestos al año. La idea parece atemperar la pelea entre Dayton y los republicanos, pues estarían creando también puestos de trabajo e instalando una nueva industria en los juegos de azar, ya que actualmente los 18 casinos están en mano de las tribus permisionarias que habitan dentro del Estado.

Mientras Dayton está pensando seriamente en ampliar la oferta de juegos de azar en Minnesota como una alternativa para no subir los impuestos, los representantes de las tribus y algunos republicanos ultraconservadores están poniendo el grito en el cielo.

Los adeptos a esta ampliación dan como ejemplo al estado de Iowa, que con tres millones de habitantes pudo encontrar en la instalación de racinos una fuente de ingresos que paga la infraestructura de los organismos del Estado. Según explican las autoridades de de Iowa, los hipódromos dan ingresos, pero las máquinas son una fuente de dinero constante.

En Minnesota, con el déficit en la puerta y con la pelea entre las autoridades para ver de dónde sacan los fajos de billetes, se estima que las máquinas podrían resolver buena parte del problema sin tener que recurrir a soluciones poco populares.

También salió a la luz un informe realizado por el Instituto Rockefeller que da cuenta que en diez estados ampliaron la oferta de juegos de azar como medida para tratar de equilibrar los presupuestos. Asimismo, el informe explica que Minnesota es el estado con menos incidencia de ingresos por juegos de azar en el país.

Los pocos ingresos del juego en Minnesota son devenidos de la lotería y del bingo, ya que los casinos tribales están exentos de impuestos. Las tribus están peleando en contra de la iniciativa de la instalación de racinos con el argumento de que la medida sería perjudicial para los puestos de trabajo y para la economía tribal.

Los responsables de los casinos se mostraron preocupados porque el sistema de salas de juego en las reservaciones fue planificado para terminar con la pobreza, la cual hizo estragos durante décadas en los pueblos nativos americanos.

En este sentido, los defensores de los asuntos indios con relación al juego están enarbolando la constitución del Estado y plantean que, de permitir la instalación de racinos, habrá una oleada de demandas por parte de las tribus. El argumento que se quiere esgrimir es que los racinos estarían fuera del alcance de la lotería estatal, la misma premisa que se presentó hace seis años en el Estado, en contra de la instalación de casinos.

Pero los partidarios de la ampliación de la oferta de los juegos de azar creen que existen senderos por donde podría pasar la ley y para eso cuentan con un ex camarista, ahora abogado, quien está preparando un dictamen para demostrar que los racinos son perfectamente legales en Minnesota.

Por su parte, el senador republicano Mike Perry dijo que los juegos de azar pueden tener el doble propósito de liberar el estancamiento económico y de terminar con le monopolio del juego en manos de las tribus. Perry está convencido de que los habitantes del Estado no son muy adeptos a los racinos en sí, pero necesitan de forma urgente que se recaude, y si los dólares vienen de las máquinas, bienvenidos sean.

Deje un comentario
Suscríbase a nuestro newsletter
Ingrese su email para recibir las últimas novedades
Al introducir su dirección de email, acepta las Condiciones de uso y la Políticas de Privacidad de Yogonet. Entiende que Yogonet puede utilizar su dirección para enviar actualizaciones y correos electrónicos de marketing. Utilice el enlace de Cancelar suscripción de dichos emails para darse de baja en cualquier momento.
Cancelar suscripción
EVENTOS