Una reacción excesiva, que deberá corregirse progresivamente, ya que la mencionada rebaja de previsiones supone en el peor de los casos un incremento del Ebitda del 20,3%.
Los responsables de la compañía, cuyas previsiones iniciales eran que el Ebitda se situará entre 305 y 320 millones, rebajaron sus expectativas al rango comprendido entre 290 y 305 millones, ante la debilidad del mercado doméstico y la evolución de los tipos de cambio.
No obstante, el mercado ha ignorado el proyecto de realizar una colocación de su filial latinoamericana, lo que pondría en valor dichos activos e incrementaría la visibilidad del grupo. Tampoco ha tenido especial eco la buena salud financiera de la compañía que con más de 90 millones en caja deberá atender este año vencimientos por importe de unos 47 millones.