“Nuestra postura es que no podemos hacer una reforma solamente para recaudar lo que ya la ley de ingresos estableció, y que no se previó la modificación en su oportunidad. Lo que necesitamos es hacer una reforma realmente de fondo y no una modificación, que lo único que va a dar lugar a que hoy sí tengan materia para ampararse quienes tienen esos lugares”.
Dice que, para cobrar los 2.500 pesos por máquina de apuestas a cada casino, antes se debe promover una reforma a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, donde se obligue a los empresarios a pagar esta contribución a los ayuntamientos o el reglamento municipal será un fracaso.