De este modo, el casino se ubica como el principal contribuyente del erario público rosarino, con casi 3 millones de pesos cada 30 días (733.400 dólares) y muy por encima de los 500 mil pesos mensuales (122.200 dólares) que —en segundo lugar— tributa la entidad bancaria más tradicional de la región, el Nuevo Banco de Santa Fe (NBSF).
Según detalló el vicepresidente ejecutivo de Lotería de Santa Fe, Alfredo Cecchi, durante enero, febrero y marzo pasados la provincia recaudó 42 millones de pesos (10,27 millones de dólares) por el canon recibido de los tres casinos: Rosario, Santa Fe y Melincué. Es decir que mensualmente se percibieron 14 millones de pesos (3,42 millones de dólares) para volcarlos a salud, educación, cultura, deportes, bomberos y el Centro Unico de Ablación e Implantes de Organos (Cudaio).
Una estimación seria ubica a City Center con el 60% de los fondos, seguido por el casino de la capital provincial con un 30%. El resto le corresponde a Melincué. Siguiendo esa lógica, ingresaron al fisco provincial por el juego en el casino rosarino unos 24 millones de pesos (5,87 millones de dólares). En rigor, 8 millones al mes (1,96 millones de dólares), que serán 96 millones cuando concluya 2011 (unos 23,47 millones de dólares).
A esa cifra trimestral de 42 millones (10,27 millones de dólares) por los juegos de paño y tragamonedas hay que agregarle otros 24 millones de pesos (5,14 millones de dólares) por los denominados “juegos tradicionales (Quini 6 y lotería, entre otros)”.
Los volúmenes de divisas vienen generando un impacto positivo desde que las ruletas y los naipes tuvieron control del Estado. Como dato, durante 2010 se recibieron en concepto de canon 133 millones de pesos (32,5 millones de dólares) de parte de los tres casinos, más otros 86 millones (21 millones de dólares) de los juegos tradicionales.
En el Palacio de los Leones, en tanto, la llegada del casino fue bienvenida. A punto tal que, desde su existencia, se constituyó en el primer aportante al erario municipal. Por todo concepto (tributos, regímenes especiales, canon y alícuotas) se depositan unos 2,7 millones de pesos al mes (660 mil de dólares), muy lejos de los 500.000 pesos (122.200 dólares) cada 30 días que quedan en las arcas rosarinas por el derecho de registro e inspección (Drei) que aporta la entidad bancaria que en el pasado perteneció a la provincia.
El canon que pagan los casinos se aplica sobre un 8% de la recaudación bruta ya que las salas de juegos devuelven por encima del 90% en premios a los apostadores que resultan ganadores.
En ese sentido, el City Center aporta a la provincia por las mesas de naipes un canon fijo (2.243 dólares y 1.820 euros por cada una de ellas). Y debe sumarse el 20,56% de la recaudación final de las máquinas tragamonedas.
El casino de Santa Fe paga 2.000 dólares y 1.820 euros y el 25% de lo recaudado en sus juegos electrónicos, mientras que Melincué aporta un canon mensual de 1.250 dólares y 1.100 euros por cada mesa de paño y el 21% sobre las máquinas tragamonedas. Como dato final, el impacto positivo en el fisco provincial que provocó el desembarco del casino en Rosario fue del 40%.